miércoles, 30 de mayo de 2012

El perfil profesional del intérprete (de lengua de signos)

Aunque la mayoría de las características que un profesional debe cumplir son comunes para muchas profesiones, nuestro trabajo es bastante particular, ya que nunca sabemos dónde nos vamos a ver y en que situaciones. 
Al final, si nos paramos a pensar y usamos el sentido común, damos con los requisitos que debemos contar como ILS, pero no está de más reflexionar sobre ellos de vez en cuando.
A modo de resumen, quiero compartir una reflexión sobre lo que dice la teoría de nosotros.


 Características personales del ILS

Flexibilidad

La flexibilidad, en nuestro caso,  se define como la capacidad para adaptarse a distintas situaciones y contextos culturales y lingüísticos. 
Por una parte, como intérpretes, nos podemos ver en un sinfín de situaciones y debemos trabajar con un montón de temas, con lo cual, debemos ser flexibles y adaptarnos a cada contexto. Por otra parte, la variedad lingüística de la lengua de signos (por zonas geográficas, edades, niveles culturales), la situación personal y/o forma de comunicación de cada persona sorda, hace que a veces tengamos que improvisar, quizá vamos como intérprete de lengua de signos y tenemos que acabar escribiendo en un papel o vocalizando para que la persona sorda pueda hacer lectura labial.
Pero claro, flexibilidad no quiere decir "valecualquiercosa". Tenemos que actuar con sentido común y no pasar de unos límites.

Autocontrol

El intérprete requiere mucha templanza en la situación de interpretación. 
La interpretación es un terreno complicado, al que generalmente nos enfrentamos con nervios y respeto, pero además, a veces nos toca interpretar situaciones más complicadas o especialmente delicadas, que pueden acabar con nuestro estado de calma.
Un pequeño truco para que esto no pase es pensar que si esa situación que estamos interpretando es delicada o difícil para nosotros, para las personas que "verdaderamente" participan en el acto de comunicación lo es más, por lo tanto, no podemos añadir dificultades a la situación, sino controlar nuestras emociones, en medida de lo posible.
En resumen, el intérprete debe tratar de no perder los papeles y tiene que estar preparado para que la tensión y los imprevistos no le bloqueen en la interpretación.

Distancia profesional

El intérprete no debe implicarse emocional y afectivamente en la situación de interpretación, pero tampoco mostrarse frío y distante.

No debe involucrarse aunque la situación le parezca dolorosa o injusta, si no mantenerse al margen. Su papel es el de un mero transmisor de la información, no tiene que solucionar problemas a nadie, sólo traducir de forma exacta. 
Suele ser algo complicado, es verdad, pero nuestro trabajo es así. El otro día leí esta interesante entrada al respecto en el blog de Idiomaticamente.


Discrección

El intérprete debe tener claras sus funciones y limitaciones y tratar de ser lo más invisible posible. Su presencia es algo accidental en ese encuentro comunicativo, es un mero transmisor de la información. 
Debe dar la sensación de que la persona sorda y la persona oyente se están comunicando directamente, como si no hubiera un intérprete. El intérprete nunca es protagonista del encuentro comunicativo.
O como solemos decir... El intérprete tiene que ser invisible (o lo más invisible posible).



Respeto

El intérprete, como profesional que es, debe tener en cuenta la dignidad personal de cada participante en el acto de comunicación y debe respetar a todas las personas y opiniones.
También debe hacerse respetar.


Características intelectuales
Concentración

Dado que la actividad que realizamos como intérpretes requiere un gran nivel de concentración, tenemos que ser capaces de que las interferencias de la comunicación no nos afecten y de mantener la atención de forma constante.
Un despiste podría hacer que perdamos información importante, lo cual es un error de omisión.

Memoria

Un intérprete debe tener buena memoria a corto plazo, para recordar la máxima información el tiempo necesario para interpretarla, y buena memoria a largo plazo, para recordar información que aumente su bagaje cultural general y específico de la profesión.
No voy a alargarme más en este punto ya que dedicaré una entrada al tema de la memoria, pero, resumiendo, tenemos que tener buena memoria y tratar de trabajarla.

Agilidad y fluidez verbal

Durante el proceso de intepretación existe una gran presión por el tiempo, por eso es necesaria la agilidad mental para ordenar el pensamiento, extraer ideas principales,  ser capaz de razonar y ordenar el pensamiento de forma ágil y rápida...
Pero no nos podemos olvidar de que la fluidez verbal también juega un papel muy importante, ya que es la que hace que no nos bloqueemos a la hora de usar un término u otro, de buscar sinónimos, de hacer paráfrasis...

Características éticas.

Sentido de la responsabilidad

Aquí entrarían las cosas que, al fin y al cabo, entran en cualquier trabajo: Tener cuidado y atención con lo que se hace,  cumplir con las obligaciones, preparar adecuadamente el trabajo, ser puntual...

Tolerancia

Como ya hemos dicho antes el intérprete no debe juzgar las situaciones o personas implicadas en el proceso comunicativo y debe respetar a todos los usuarios. 

Humildad

El interprete debe tener humildad suficiente como para reconocer limites y equivocaciones propias. Necesita humildad para aceptar una círitica constructiva por parte de los compañeros de trabajo y clientes.

Conocimientos generales

Algunos de los conocimientos que un intérprete debe tener:

Conocimientos profundos de las dos culturas (en este caso, sorda y oyente).
Cultura general buena.

Informacion actualizada.
Formación específica.
Lengua de signos actualizada.


Y hasta aquí la receta  del intérprete perfecto.           
                                                                          
¡A ver quién se atreve ahora a decir que no somos un buen partido!









miércoles, 23 de mayo de 2012

La voz como herramienta de trabajo


Como intérpretes, una de nuestras principales herramientas de trabajo es la voz, pero muchos de nosotros no la cuidamos como merece o no le prestamos la suficiente atención. Como siempre, no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos.

Hace unos años decidí, por fin, ir al médico para que me dijese por qué solía quedarme con la voz bastante tocada, es decir, disfónica (Hay una gran diferencia entre 'Afonia' y 'disfonia', la primera es la perdida total de la voz, mientras que la segunda es la perdida parcial). Lo que el médico descubrió es que tenía dos quistes instalados en mis cuerdas vocales, uno en cada lado.

Como, al parecer, se puede vivir con un quiste, e incluso con dos, lo primero que intenté fue cuidar mi voz y acudir a rehabilitación con una logopeda. Aunque me ayudó mucho no conseguí solucionar el problema y tuve que pasar por quirófano, lo cual me trajo muchísimos problemas de voz a posteriori, esta vez de disfonía y afonía, todo junto.

Tras mucho esfuerzo por mi parte y por la de Olatz, mi logopeda, conseguí solucionar el problema, aunque aún considero que sigo teniendo ligeros problemas de voz.

Evidentemenete, si tenemos un problema con nuestra voz, lo correcto es acudir a profesionales, pero a veces con unos pocos cuidados podemos evitar estos problemas. En el centro de logopedia al que fui me dieron algunos consejos sobre como cuidar mi voz:

- No fumar: Por supuesto, este es el primer consejo y el que todos ya sabemos. También sabemos que es fácil de decir y difícil de hacer, pero es lo que más afecta a nuestra voz.

- No beber bebidas demasiado frias: El frío daña mucho la garganta, por lo tanto es preferible beber sin hielo, no comer helados... 

- No carraspear: Alguna vez a todos nos ha fallado la voz y hemos probado que carraspeando un poco nos vuelve a salir. Esto es muy dañino para la garganta porque hace que rocen las cuerdas vocales. Lo correcto cuando no nos sale la voz es dar un trago de agua que aclare la garganta.

- No susurrar: Al hablar sin usar nuestra voz del todo crea tensión en la laringe. La voz debemos usarla correctamente. A veces cuando tenemos la voz algo tocada tendemos a susurrar, ya que nos parece mas sencillo hablar de esta manera, pero lo correcto es no hablar y si hablamos, debemos hablar bien, con normalidad.

- No gritar: Uno de mis problemas es que hablo demasiado alto, pero la verdad es que es algo que me cuesta mucho controlar. Por otro lado, debemos evitar hablar en sitios ruidosos.

- No hablar rápido: Hablar rápido nos crea tensión y por lo tanto es algo que deberíamos evitar, pero este, también, es uno de mis grandes problemas con la voz. Hablo a una velocidad bastante rápida y me cuesta mucho controlarlo.

- No comer caramelos de menta: Al contrario de lo que pensamos, los caramelos de menta son malos para nuestra garganta, ya que secan la mucosa que necesitamos tener para que todo funcione correctamente. Los caramelos de fresa, por ejemplo, son mejores para este propósito.

- Respirar y hablar de forma adecuada: Es importante controlar la respiración y hablar de una forma adecuada, esto es lo que a base de ejercicios, aprendí en la rehabilitación.

Hay muchos consejos más, pero estos son los principales y los que yo seguí. Ahora intento llevarlos a cabo también, pero a veces "me despisto". Eso sí, en cuanto noto que mi voz empieza a fallar pongo todos en práctica, creedme, perder la voz es algo por lo que se puede pasar muy mal.

Así que, ¡a cuidarnos la voz!

lunes, 14 de mayo de 2012

ILS por cuenta propia

Si la principal forma de trabajo de los ILSE es por cuenta ajena... ¡Por algo será! Pero bueno, existe la posibilidad de ser ILSE autónomo, así que, ¿por qué no hablar de ello?
Voy a tratar de hablaros desde mi experiencia, aunque mi labor como autónoma no se centre tanto en la interpretación, sino en la subtitulación para personas sordas. Pero siempre que puedo intento hacer servicios como ILSE.

Sé que es un tema tratado hasta la saciedad en un ámbito como el de la traducción, pero creo que rara vez se habla de ello en el caso de la interpretación de lengua de signos, o al menos, pocos somos los que alguna vez nos lo hemos planteado (y, además, hemos dado el paso).
Trataré de analizarlo de forma resumida (no quiero aburriros).

- ¿Qué pasos debo dar para ser autónomo?

¡Papeleo, vaya lío! Pues sí, pues sí... Yo tengo la suerte de tener una asesora en la familia, mi madre sin ir mas lejos (bueno, mi amatxu) y la verdad es que aunque sé que la vuelvo un poco loca... Esto no habría sido posible sin ella (tengo toda la pinta de estar dedicando un premio).

Hay mil cosas que hacer, pero por hacer una pequeña lista de las que no se os pueden olvidar:

. Darse de alta en Hacienda (para luego pagarles y esas cosas)

. Darse de alta en autónomos (En el epigrafe de traductores e interpretes, hay diferentes cuotas, yo por ejemplo pago 207 euros al mes)

. Entérate de las subvenciones (por ejemplo la Diputación de Bizkaia ofrece una ayuda de 5.000 euros para nuevos emprendedores)

. Capitaliza tu paro (en caso de tenerlo por ser autónomo puedes capitalizar lo que te quede de paro).

. Contrata una asesoría (o ten un amigo asesor... no es que sea obligatorio, pero como hay que hacer pagos trimestrales, si no tienes mucha idea como yo, viene bien)

Para más información hay un montón de webs especializadas sobre el tema donde os especifican todos los trámites. Por ejemplo, estos dos enlaces son muy interesantes:

http://www.serautonomo.net/
http://www.lasasesorias.com/es/publica/autonomos/hacerseautonomo.html

-¿Qué ventajas voy a tener si soy autónomo?

Bueno, pues basicamente... que eres tu jefe y vas a poder cobrar más, pero cuidado, estas son dos armas de doble filo.

Si eres tu jefe se supone que eres más libre de aceptar y/o rechazar servicios. Pero ya sabemos que riesgo se corre con eso, además, no todas las personas valen para ser jefes.

Y sí, cobras más, porque ninguna empresa va a lucrarse con tu trabajo... Puedes pedir lo que pide la federación de sordos de tu comunidad por una hora de interpretación y será todo para ti. ¿Seguro? ¡NO! Parte de eso que cobras de mas se lo lleva hacienda, se lo lleva el recibo de autónomos, el de internet...

Pero bueno, ser autónomo sí te da una libertad para elegir hacia donde quieres dirigir tus servicios, cómo quieres trabajar, etc... Al final es una elección muy personal.

-¿Cuál es la situación real para un ILSE autónomo?

Bueno, pues la cosa está chunga... Al menos así lo veo yo. Hay poquitos servicios. Tampoco yo sirvo de guía porque como me dedico a otras cosas no me promociono demasiado como ILSE (ya tengo, además, un trabajo como ILSE). 

En el caso del País Vasco, la mayoría de las interpretaciones las hace la Federación de Sordos (Euskalgorrak) y alguna agencia de organización de eventos (que muchas veces contrata los servicios de Euskal Gorrak). Pero bueno, también ahí se puede meter el morro y con una buena promoción siempre saldrán cosas. 


A la hora de buscar nuevos clientes lo ideal es haber trabajado antes por cuenta ajena y conocer el mercado, pero tampoco está demás innovar. Se nos puede ocurrir un ámbito donde la ILS sea algo novedoso y proponerlo, por ejemplo, ¿por qué no interpretar el pregón de fiestas de tu pueblo? Esto cada vez está más de moda, pero es cuestión de ir buscando nuevos ámbitos donde podríamos encajar.





Pero, ante todo... 
¡Hay que ser optimista!

martes, 8 de mayo de 2012

¿Cómo y por qué rechazar un servicio?


Ya sabemos que no siempre se puede decir que sí y, además, también tenemos muy oído eso de 'hay que aprender a decir que no'. Pero, ¿cómo decir que no a un servicio de interpretación? Creo que esto es aplicable también a la traducción y mientras preparaba esta entrada me encontré con esta otra muy interesante.

De lo primero que tenemos que ser conscientes es de que decir que NO tiene consecuencias (podemos coger fama de 'rechazadores' y que dejen de llamarnos), pero tampoco hay que alarmarse, si se rechaza un servicio puntual de forma correcta, no tiene porqué tener consecuencias tan radicales.

Entonces, veamos cuales son los motivos que podrían llevarnos a rechazar un servicio:

. El servicio está fuera de mis competencias.

Puede que el tema sea desconocido para nosotros y por ello nos vaya a resultar mas complicado llevarlo a cabo o nos piden algo que no sabemos hacer o no nos sentimos capacitados para ello. Por ejemplo, se supone que los ILSE sabemos SSI, pero algunos no nos sentimos en absoluto capacitados para interpretar a SSI.

. El servicio atenta contra el código ético.

Dedicaré alguna entrada al código ético del ILSE profesional más adelante, pero en general, si un servicio atenta contra cualquier punto de este, es lícito rechazarlo, que para algo existe un código ético.

. El servicio atenta contra mi dignidad.

Quizá este punto sea un poco peliagudo, pero ningún profesional debe sentirse mal con un trabajo, ningún trabajo debe atentar contra nuestros principios o nuestra dignidad. Y, si sabemos de antemano que el servicio nos va a causar estos problemas, es mejor rechazarlo.

. El servicio no entra dentro de mi ámbito profesional.

Como ILSEs es posible que en algunas ocasiones se nos pida realizar otras funciones pensando que nosotros estamos preparados para ellas, por ejemplo, que nos pidan ejercer como mediadores. Yo admiro el trabajo de los mediadores, pero considero que no tengo ni la madera ni la formación suficiente para ejercerlo, con lo cual considero más ético rechazarlo.

. No se respetan las condiciones adecuadas para el servicio.

Está claro que tenemos que ser un poco flexibles, pero hay algunas condiciones que como ILSES profesionales podemos exigir, como son una tarifa adecuada, información sobre el servicio, un lugar desde el cual interpretar, unas condiciones técnicas... Si consideramos que nos falta alguna de estas condiciones indispensables, no podremos realizar un servicio de calidad y estaremos "vendidos" y eso no nos interesa en absoluto.

. Falta de tiempo.

Si el servicio nos coincide con algún otro trabajo, físicamente es imposible realizarlo... Hasta la fecha, y por desgracia, no somos omnipresentes.


¿Cuáles son las claves o pautas para rechazar un servicio? 

Pues sobre todo, usar el sentido común. Creo que de forma educada y transparente hay que explicar los motivos por los que queremos rechazar el servicio y aunque finalmente no seamos nosotros quienes vayamos a realizar el servicio, creo que nunca está demás preocuparse por él. 
A veces nos llaman de agencias o federaciones que tienen mucho contacto con ILSes, pero si no es así, lo más adecuado es ofrecerles algún contacto que nosotras tengamos. A la persona que nos quiere contratar le será de gran ayuda y seguro que nuestros colegas también nos lo agradecen.
Y el último paso sería ofrecernos para futuras ocasiones, quizá no sea necesario (o no nos parezca a nosotros), pero es una manera de recordarle al cliente que aunque te hayas visto obligado a decir que no, estás a su disposición.

Tener que decir que no a un servicio a última hora.

Esto quizá es más grave, pero nos puede pasar, por ejemplo por estar enfermos.
Si esto nos pasa y es posible aplazar el servicio de interpretación, genial, ¿pero y si no se puede aplazar?
Pues solo nos queda avisar y tratar de ganarnos el cielo moviendo todos los hilos que podamos para conseguir a alguien que lo haga.


Los expertos en temas de autoestima dicen que la dificultad de decir que no radica, principalmente, en ir en contra de las expectativas o deseos de otro, es decir, nos es difícil cuando nos piden algo o esperan algo de nosotros, ya sea una reacción determinada, una opinión, una conducta, etc., o cuando otra persona manifiesta su deseo y depende de nosotros satisfacerlo.
Y claro, a todos nos gusta ser encantadores, pero podemos decir que no con una sonrisa y seguir siendo encantadores, ¿no?




miércoles, 2 de mayo de 2012

Trabajando en un equipo de interpretación


Las y los ILS solemos trabajar solos en servicios puntuales, en aula y a veces en reuniones y charlas de corta duración, sin embargo, si la interpretación va a ser más larga de una hora se debe informar el cliente de la importancia de contar con un compañero de trabajo. 

Es importante, sobre todo si el cliente no está acostumbrado a trabajar con intérpretes, explicarle el porqué de esto, ya que es probable que el solo vea que el coste del servicio de interpretación se ha multiplicado por dos. Con lo cual debemos explicarle que a partir de una hora nuestra capacidad de concentración se ve reducida y que para conservar la calidad de la interpretación debemos hacer cambios cada X tiempo, generalmente suelen comprenderlo sin problema y no suelen poner demasiadas pegas.



La teoría dice que para interpretaciones de mas de una hora el trabajo debe hacerse en equipo, pero la teoría siempre puede 'desteorizarse' y dependiendo de la situación de interpretación, los usuarios, la temática y, sobre todo, cuestiones de última hora ese límite temporal puede reducirse o ampliarse.

Aún así es importante que al cliente le quede claro la importancia del trabajo en equipo, ya que muchas charlas que se prevé que sean de una hora acaban siendo de tres y si solo hay un intérprete es muy probable que la calidad se vea afectada y al intérprete se le caigan los brazos (que no se conozcan casos no quiere decir que no pueda pasar).


A veces el cliente ya ha localizado otra persona y otras veces puede pedirte que seas tu quien busque un compañero. Si ya te han buscado uno ellos es importante pedirle al cliente la forma de contactar con el que será tu compañero de trabajo, ya que lo ideal es quedar de antemano para preparar la interpretación.
Pero una vez mas, esto es la teoría. 
Hay veces que quedar es imposible y otras en las que no es necesario, los motivos para ambas pueden ser diversos. En esos casos suele quedarse un poco antes de que de comienzo el servicio para hacer una pequeña reunión para acordar cosas como:


. Signos de términos específicos.

. Información de última hora.

. ¿Dónde nos vamos a situar?

. ¿Cómo haremos los cambios y cada cuanto?

. ¿Cómo se realizará el apoyo?


Cuando se trabaja en equipo siempre hay un intérprete que esta en activo y otro que actúa como ILS de apoyo. Hablar el tema del apoyo con anterioridad es muy importante, ya que cada persona tiene una forma de dar y de recibir el apoyo y es muy importante saber explicarle a tu compañero cómo quieres que te apoye y saber adaptarte a como te lo ha pedido tu compañero. De no ser así podemos vernos en situaciones que no nos van a gustar nada.

Personalmente, a veces me asusta trabajar en equipo,  pero al final siempre acabo por ser consciente de las ventajas que conlleva trabajar con alguien:

- Refrescas tu LS.

- Aprendes de los errores y aciertos de tu compañero.

- Hablas de temas que te interesan profesionalmente, si trabajas solo al final te aíslas y eso profesionalmente no es bueno.

- Cuentas con la evaluación externa de otro profesional.

- El servicio se te hace mas llevadero y cuentas con 'apoyo moral', puede que no suene muy profesional, pero a veces hablar con alguien durante los 5 minutillos de descanso puede ayudar mucho.

- No se te caen los brazos o si se te caen, tienes quien los recoja.