viernes, 25 de enero de 2013

Un poco de literatura: El grito de la gaviota, por Emmanuelle Laborit

Hace unos años, cuando estudie para ser intérprete, nos mandaron leer este libro que no olvidaré. Y que la gente que por aquel entonces me rodeaba tampoco, ya que el libro en cuestión fue pasando de mano en mano. Tuvimos que entregar un mini-trabajo sobre el libro y al encontrarme el trabajo que hice y volverlo a leer he decidido escribir una versión renovada de mi opinión, por si os animáis a leer el libro.
Aquí va:
Ira, angustia, impotencia, enfado, comprensión, caridad, emoción y algún que otro nudo en la garganta al leer la biografía de Emmanuelle Laborit.

Entre todas las cosas que desconocemos, existe una comunidad entera que vive entre nosotros y que es, por un lado, igual que nosotros, pero, por otro, muy distinta y desconocida.

Lo "normal" y la búsqueda de la perfección rigen un mundo en el que la "tara", el "fallo", no tiene cabida. Rechazamos todo aquello que se aleje de lo que nosotros consideramos "normal" tratando de ocultarlo, cambiarlo o manipularlo. En el caso de "El Grito de la Gaviota" se habla de sordera, pero el hecho que comento es aplicable a otras muchas situaciones de la vida cotidiana.

Las personas sordas son iguales que las personas oyentes, tienen sus problemas, objetivos, logros, retos, decepciones, necesidades,... pero somos nosotros, la sociedad, quienes construimos un muro entre sordos y oyentes, anulando (muchas veces) su identidad. El libro sirve como ayuda para darnos cuenta de que muchas veces somos ajenos a cómo podemos perjudicar a estas personas.

Es difícil opinar sobre un libro como este, ¿cómo opinar sobre una vida?  Una vida tan intensa como la de una niña que descubre el mundo, la comunicación y el sentido de la vida a los siete años. Emmanuelle, con siete años, aprende cosas que otros niños aprenden con tan solo un año, pero a esa misma edad también aprende cosas que otros son incapaces de aprender a lo largo de toda su vida. Rebelde, luchadora, curiosa... Pero, sobre todo, sorda. Esa es la identidad de Emmanuelle: ella es sorda y está orgullosa.

La soledad es un sentimiento que se repite mucho en la niñez de Emmanuelle. En la adolescencia, en cambio, hay independencia y rebeldía. En su lucha por esconderse del mundo, se junta con gente sorda de su misma edad y, con el objetivo de evadirse de sus problemas (no solo auditivos, si no también académicos o familiares), se divierte de fiesta en fiesta hasta descontrolarse, como cualquier joven de su edad.

En el libro, me llamó especialmente la atención todo lo referente a la educación oralista y el bilingüísmo (de lo que ya hablaré en alguna entrada futura). Es curioso que la gente aún crea que una persona sorda no puede expresar sus sentimientos por ser sorda. A veces, limitándoles a que se comuniquen en lengua oral, difícil para muchos de ellos, no conseguimos más que se sumerjan en un mundo de soledad, les aislamos pensando que estamos haciendo lo mejor para ellos.

El libro transmite muchos sentimientos: la soledad de una niña sorda al quedarse encerrada en un baño, la forma en la que una persona sorda siente la música... Es un libro muy ameno de leer, pero muy completo en contenidos. Te acerca al mundo de la sordera, por lo tanto, creo que es un buen libro para que el público general conozca un poco a la comunidad sorda. Totalmente recomendable.


Este es el enlace a la biografía de Emmanuelle Laborit en la Wikisord, por si le queréis echar un vistazo. Y si os animáis con el libro, comentadme si os gusta. :)

2 comentarios:

  1. Lo conozco :-). Hace poco se lo dejé a mi madre para leer, y le encantó. Casi llora. Supongo que les ayuda mucho a entender, aunque entiendan... es otra profundidad.

    ¿No os recomendaron más bibliografía sobre la cuestión sorda? No es que haya muchos títulos publicados con personajes sordos, pero cada vez hay más :-D

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  2. Me lo he leído en dos días y me ha parecido fascinante

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